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Entrevista a Raquel Mora, ex alumna del curso de Asistente Veterinario de ESSAT

“Si te quieres dedicar a este mundo tienes que ser muy proactivo e inquieto, preguntar todo y no dejar de prepararte porque hay mucha competencia.”

Raquel Mora siempre ha sido una amante de los animales, pero cuando comenzó a ser casa de acogida y ver el estado en el que se encontraban fue cuando realmente se puso manos a la obra y no ha parado de ayudar desde entonces.

Para ello creó junto con su pareja y otra amiga la asociación protectora de animales Alma Exóticos. Además de querer proteger y cuidar a los animales, para Raquel la formación es algo fundamental y siempre había querido estudiar Auxiliar de Veterinaria, por eso realizó el Curso de Asistencia a la Atención clínica en centros veterinarios con especialización en animales exóticos. El curso le ayudó a especializarse y a conseguir un trabajo en una clínica veterinaria especializada en exóticos, donde ha conseguido hacer de su pasión su trabajo. 

En esta entrevista nos cuenta su experiencia, su trabajo en la asociación y en la clínica y cómo, día a día, tiene la satisfacción de haber ayudado a animales que realmente lo necesitan.

Por lo que hemos visto eres una persona muy activa en el mundo de los animales tanto con tu trabajo en el centro veterinario como en la Asociación Alma Exóticos, ¿de dónde te viene tanto amor por los animales?

Siempre me han gustado los animales, pero a raíz de ser casa de acogida e ir descubriendo el grado de abandono de los diferentes animales que la gente deja en las perreras fui involucrándome más en este mundo. Desde ahí ya no he parado de ayudar en todo lo que podía a los animales.

Cuéntanos un poco cómo funciona la protectora, por qué decidiste crearla/formar parte de ella

Decidí montar la protectora junto con una amiga y mi pareja hace 3 años. Nosotros rescatamos animales de la perrera que se encuentran en estado de abandono físico o psicológico para que se recuperen. Cuando ya están curados, les buscamos una casa de acogida. Sobre todo trabajamos con animales exóticos: cobayas, hámsters, conejos,… La gente que los compra desconoce el cuidado que tienen, los gastos que conllevan y la delicadeza de algunos de ellos, por eso acaban abandonándolos. Nosotros intentamos salvar a la gran mayoría, pero muchos se quedan en el camino, por eso nos encargamos de los más graves para sacarles adelante.

En la protectora buscamos adoptantes de calidad y, aunque no lo parezca, cuesta bastante encontrarlos. La gente prefiere comprar este tipo de animales porque no se les exige nada y en la protectora hay establecidas una serie de condiciones y requisitos para ser casa de adopción.

"Siempre había querido estudiar para esto, sabía cómo estaba el mercado laboral y la competencia que hay, por eso me esforcé todo lo que pude para conseguirlo"

¿Por qué te decidiste a hacer el curso de ESSAT? ¿Qué fue lo que te llamó más la atención de él?

Siempre había querido estudiar Auxiliar de Veterinaria y mis padres me ayudaron a conseguirlo pagándome el curso. Sabía perfectamente cómo estaba el mercado laboral en este sector y sabía que la competencia era muy grande, pero quería hacer lo que me gustaba así que me esforcé todo lo que pude para conseguirlo. Tenía ganas de aprender y metí muchas horas hasta conseguir el título.

¿Qué es lo que más destacarías de la profesión de Asistente Veterinario? 

Puedo decir que de esta profesión me gusta casi todo, aunque la parte que menos me gusta es la de la atención al cliente, es algo que me cuesta mucho pero que hay que hacer. Pero del resto me encantan todas las secciones de la clínica y lo mejor es el contacto con los animales, estar con ellos y ayudarles a salir adelante. Una de las cosas que pensaba que no me iba a gustar era la parte de la eutanasia, pensaba que era más dura, pero el tratamiento que se da dentro de la clínica es diferente, hay que vivirlo, aunque a veces es irremediable sentir empatía hacia el animal.

¿Crees que está reconocida esta profesión lo suficiente?

Se trata de una profesión ni reconocida ni conocida por la gente. Existen conocimientos generales, pero no existe una titulación oficial de asistente veterinario, por lo que hay mucha competencia ya que cualquiera puede entrar en este puesto de trabajo. Por ejemplo los veterinarios, ellos salen con una carrera y optan a trabajos de asistente, ¿cómo puedes competir contra eso? La única manera de hacerlo es seguir estudiando, formarse todo lo que se pueda, ser conscientes de lo que hay y hacer cosas fuera de las clínicas para estar siempre al día.

¿Qué es lo que más destacarías del curso que hiciste con nosotros?

Lo que más me gustó fue el nivel del profesorado. Hay que saber enseñar y ellos saben transmitir todos los conocimientos que tienes que saber. La paciencia que tienen con nosotros es increíble, siempre nos ayudan y nos dan más cosas de las necesarias para que estemos bien formados. El curso además tiene varias salidas a asociaciones y creo que estaría bien que se hiciesen más ya que ayudan mucho a conocer lo que hay fuera.

Cuéntanos tu experiencia con las prácticas y tu experiencia laboral en el centro donde trabajas.

Yo hice las prácticas en la clínica de animales exóticos que era nueva y acababa de abrir, por lo que todo era nuevo para todos, incluidos los veterinarios. He tenido la suerte de ver nacer una empresa y eso también me ha aportado mucho. La experiencia de las prácticas ha sido muy buena, tanto que ahora mismo estoy con un contrato con ellos. Hay mucho trabajo, pero se aprende muchísimo y la ayuda de los veterinarios es muy grande.

¿Qué recomendación harías a las personas que están interesadas en trabajar en este sector?

Sinceramente yo recomiendo a la gente que se forme y el curso de ESSAT además te da la oportunidad de realizar unas horas de prácticas que son las que te enseñan de verdad la profesión. Si te quieres dedicar a este mundo tienes que ser muy proactivo e inquieto, preguntar todo y no dejar de prepararte porque hay mucha competencia.